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En los santuarios, además de
la Eucaristía,
la Penitencia y
la Unción comunitaria de los
enfermos, se celebran, también, con más o menos frecuencia, otros sacramentos.
Esto exige que los responsables del santuario, además del cumplimiento de las
disposiciones que haya emanado el Obispo diocesano:
- procuren un entendimiento sincero y una colaboración fructuosa
entre el santuario y la comunidad parroquial;
- consideren con atención la naturaleza de cada sacramento;
por ejemplo: los sacramentos de la iniciación cristiana, que requieren una
larga preparación e insertan al bautizado en la comunidad eclesial, deberían
celebrarse, por norma general, en la parroquia;
- asegúrense de que todas las celebraciones de un sacramento
hayan estado precedidas de una adecuada preparación; los responsables de un
santuario no deben celebrar el sacramento del matrimonio si no consta el
permiso concedido por el Ordinario o por el párroco;
- valoren serenamente las situaciones, múltiples e
imprevisibles, para las que no es posible establecer a priori normas rígidas.
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