Según el Derecho Canónico: “Una iglesia o un lugar sagrado al que, por motivo de una piedad particular, los fieles peregrinan frecuentemente, con aprobación del Ordinario del lugar.” (c. 1230).
Los santuarios son lugares de escucha, reconciliación y fortalecimiento, para la evangelización de la cultura, de las multitudes, para la búsqueda y manifestación de la justicia y la misericordia, para la vivencia de la fe; son lugares de belleza donde los fieles pueden encontrarse a sí mismos y con Dios.
Los santuarios son visitados por un gran número de cristianos, incluso por aquellos que no se presentarían en otros templos; pero sobre todo por los creyentes, que vienen en busca de alimento para su vida espiritual, consuelo y auxilio en sus necesidades.
Juan Pablo II ha dicho: “La vocación tradicional y siempre actual de todo santuario es la de ser como una antena permanente de la Buena Nueva de la Salvación.”
1. Los Santuarios Católicos, según algunos textos de la Jerarquía son:
- Lugares privilegiados (Juan Pablo II, Zapópan).
- Lugares de evangelización (Puebla 463).
- Memorial del misterio de la Encarnación y la Redención (Juan Pablo II a los Rectores europeos; enero 1981).
- Signos del encuentro de la fe de la Iglesia con la Historia Latinoamericana (Puebla 282).
- Lugar de convocación de muchedumbres (Puebla 489).
- Los Santuarios Nacionales, símbolos de la interacción de la Fe con la historia de nuestros pueblos (Puebla 463).
- Lugares evocadores de lo invisible (Paulo VI a los Rectores de Santuarios, mayo de 1971), “que responde a la necesidad de encontrar un espacio donde lo divino se haya manifestado” (Juan Pablo II, enero de 1981).
- Lugares donde se hace oración por la paz, la unidad, la felicidad de todos los hombres (Ibid).
- Lugares de donde uno vuelve ardientemente decidido a trabajar con todas las fuerzas por la paz del mundo y la unidad de la Iglesia (Ibid).
- En ellos, el mensaje evangélico tiene oportunidad de llegar al corazón de las masas (E. N. 57)
- Son lugares de conversión, de penitencia, de reconciliación con Dios (Juan Pablo II, Zapópan).
- Lugares de gracia en que el pueblo de Dios, convocado en la Iglesia, con sus pastores, se reúne en torno al altar y bajo la mirada materna de María para dar testimonio de que lo que cuenta en este mundo y en la vida humana es la apertura al don de Dios, que se comunica en Jesús, nuestro Salvador, y nos viene por María (Juan Pablo II, Zapópan).
- Lugares privilegiados para el encuentro de una Fe cada vez más purificada, que los conduzca a Cristo. (Ibid).
2. A la luz de estos enunciados, en la reflexión de los Rectores, se considera a los Santuarios como “UN BIEN DEL PUEBLO”, lugares privilegiados de:
1) Evangelización de la Iglesia.
2) Manifestación y celebración de la Fe.
3) De la Justicia y la Misericordia.
4) De la evangelización de la cultura.
Se considera a los Santuarios: IMAGEN VIVA DE LA IGLESIA UNIVERSAL.
Centros que se caracterizan por el cumplimiento de las promesas y por la valorización de los sacramentales.
Lugares privilegiados de la caridad que manifiesta desprendimiento y generosidad de los fieles.
Lugares privilegiados del encuentro de Dios con su Pueblo, a los que acude la gente para honrar, venerar y rogar a Cristo, a la Virgen María, a algún Santo o Santa en alguna de sus imágenes (o reliquias) que ante el pueblo cristiano ha adquirido CELEBRIDAD.
Lugares a donde el pueblo concurre masivamente de distintas partes, aún lejanas, en PEREGRINACIONES y actitud de fe y devoción.
Centros de la Fe de la Iglesia Católica. En ellos se realiza una celebración comunitaria de esa misma Fe, de un verdadero encuentro personal y/o masivo con Dios en Jesucristo.
Donde se ilumina, purifica y enriquece la FE del pueblo por la Palabra de Dios, que debe difundirse abundantemente.
Centros de vida sacramental.
Sus fiestas constituyen una verdadera celebración religiosa popular.
Los Santuarios han de tener una Historia que fundamente y justifique las peregrinaciones a los mismos.
Los Santuarios necesitan el reconocimiento explícito de la Jerarquía.
3. Diferenciaciones pastorales.
Conviene tener en cuenta que la concurrencia a los Santuarios puede ser:
1) Permanente: de todos los días o semanas.
2) Transitoria y Ocasional: mensual o anual.
Esta diferencia interesa sumamente para elaborar una pastoral con pautas adecuadas.
Tomado de: Primer encuentro Nacional de Santuarios de la República Argentina. 1969. P. 43.
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